Naturaleza.

1… 2…4… Lentos pasaban los minutos, no dejaba de saltar de pensamiento en pensamiento, apenas y podía abrir los ojos. De pronto llegó, acceso al poder absoluto, se abre frente a mi una cantidad absurda de recuerdos, ideas ¿que pasa? , no se, pero lo siento. Naturaleza.

 

Naturaleza.

Erick.

Mi mano sentía el viento, fuerte, veía aquellas luces de la ciudad rápido por la ventana a mi lado, eran como lineas brillantes constantes que se plasmaban en el horizonte. La adrenalina corría por cada espacio de mi cuerpo. Eso, a eso yo le llamaba felicidad, era un instante, pero se sentía liberador. La música retumbaba en aquel carro sincrónico naranja, eso me daba mas confianza, era como estar viviendo una película. Mi corazón palpitaba tan rápido que sinceramente de momentos pensaba que iba a tener un infarto. No me aferraba al asiento porque me sentía segura, mi mente sólo pensaba EL MUNDO ES MIO y justo ahí recordaba que no estaba sola,  volteaba y estaba él. Se percataba de mi mirada y me sonreía como si me descifrara, se daba cuenta, sabía que disfrutaba estar sentada junto a él a toda velocidad. Aceleraba el auto, para demostrarme que no era suficiente, que con él era todo o nada. Me leía toda la mente, no tenía que decir nada para darle a entender cuan feliz y excitada estaba, no tenia que darle explicaciones de nada, el sabía perfectamente que, cuando, donde y porque quería las cosas.

Me gustaba, él quitaba aquel miedo que tenía, era una ráfaga de rebeldía que desaparecía lo sumisa que en algún momento fui. Me decía siempre al salir “Prepárate que salimos ya al mundo de villanos, nadie tendrá compasión y así debes ser, maquíllate fuerte, que se note que hay maldad dentro de ti y tendrán respeto. Quiero dañarte un poco”. Era así, muy claro con lo que decía, muy sincero, al contrario de otras personas en mi entorno, él no temía mostrarme lo real que era el mundo, lo real que era su vida, de donde venía, a donde quería ir, todo lo que había trabajado para llegar a donde estaba. No me pintaba flores en las espinas, me mostraba todas las arrugas e imperfecciones de todo y así me enamoró.

 Me dio confianza, un día decidió  desechar todo su miedo de volver estar con alguien y me dijo “quiero que seas mía” y así fue, fui suya con todo lo que esa palabra implica. Mis días eran para él. Hablábamos de la vida, hablábamos del mundo, hablábamos de nosotros, construimos nuestro imperio. Ya no eramos individuos, eramos uno, me hizo sentir como nadie, lo hice más sensible y él a mi más fuerte. Dicen que las personas mas frías son las que más hermosos sentimientos tienen, eso era él. Un personaje muy fuerte pero en el fondo lo más sensible y dulce que yo podía tener, me llenaba de amor y era verdadero, lo notaba. El no tenía que cambiar conmigo, era igual todo el tiempo y eso me lo repetía siempre.

Dejé de pensar y acerqué mis labios a su oreja, como para contarle un secreto y su respiración instantáneamente se agitó, susurré “sexo”. Aquel olor a coco de su barba junto con el perfume fuerte que usaba me enloquecía, no podía evitar pensar TENGO GANAS DE ÉL. Me miró, echó una carcajada como si supiera lo que diría y contestó “Lo sabía”. Eramos una bomba a punto de explotar, demasiada energía junta era radioactiva. Dos mentes llenas de creatividad y ganas de hacer locuras eran un peligro para el mundo. Me señaló el encendedor que estaba en el tablero y tomé los cigarrillos del asiento, prendí dos. Así continuamos en el camino sin saber que nos deparaba…

Erick.

Lo real

De alguna forma duele. – Dije en voz alta para mi misma mientras caminaba a casa. Parecía que era muy tarde aunque el reloj marcaba las 6pm

El sol no se puede tapar con un dedo y el desagrado es inevitable pero eso no te detiene a volver a intentarlo – Respondió mi mente

¿Acaso no lo sientes? – Pregunté esto mentalmente teniendo una conversación interna conmigo misma, como si estuviera loca

Lo siento, pero lo ignoro, porque de eso se trata. Uno vive ignorando cosas para llevar todo en paz. Finges que te agradan personas, finges que te gustan comentarios, finges creer cosas que son mentira, mientes sobre ti mismo, vives en una gran mentira para que las cosas sean mas sencillas. Te educan de esa forma. Aprendes a ser un actor y al final de la obra sonríes con lagrimas en los ojos, porque aunque mentiste en todo, la obra salió bien. – Respondió la voz interna en mi cabeza que lo sabe todo.

No quiero que sea así, no quiero fingir. Quiero que sean sinceros, quiero sincerarme. Quiero decirle al mundo que odio el chocolate, que la mujer es utilizada y el hombre sobre-valorado. Quiero caminar sin desconfianza, quiero fumarme un cigarro y que nadie lo critique y que si alguien lo hace me lo diga en la cara. Quiero verlo a él a los ojos y no quiero encontrar lujuria mientras sus labios hablan de amor verdadero. Quiero ver sonrisas reales. Quiero hacer lo que me gusta y decirlo sin miedo a ser juzgada. Quiero… – Pensé nuevamente

No pasará. El mundo es así, falso. Nada es cierto, nada es real. La realidad es una sola y no cambia en el tiempo. Lo que cambia no es real. Las personas no son reales, el mundo es una gran pintura hecha con marcador que se quita con agua, porque sencillamente todo cambia constantemente. La palabras, las opiniones, el físico. – Me respondí.

Se me salieron las lagrimas caminando ya más apresurada al ver el sol bajando por la empinada calle que daba a mi casa.

Es cierto – Le respondí a la sabia voz, limpiando aquellas gruesas lagrimillas en mis mejillas.

 

Lo real

El cactus

Se vengaba por ella, por ellas, por todas las que alguna vez soltaron desgracias convertidas en lágrimas. No tenía miedo, pues no tenía esperanza. La esperanza te obliga a temer que la poca luz que veas se esfume. Sin luz no hay miedo de perderla.  

Sonrió con la mentira en su rostro y corrió a los brazos de quien la amaba en la mañana, sabía que en la noche otros mas enamorados le brindarian calor también. Vacía se llenaba con el placer de saber que hacía daño. Perder a alguien para ella no era nuevo, aprendió a vivir sin que le afectara y asi destilaba dolor que poco a poco se transformaba en fuerza que la hacía repetir el proceso. 

Olvido por completo que ”amar” era verdadero y considero mantener aquella palabra enterrada. Blindada y mutilada por las experiencias prefería amores de verano para desaparecer a los pocos meses. Su cabeza llena de nuevos planes para ella la alejaban de pensar en su soledad. En el fondo carecía de valor para reconocer que necesitaba mas que un hombre repitiendole que la quería, ella quería confianza, recobrar la confianza, lastima que era muy tarde. 

 

El cactus

El asesino

Fuerte, nunca miraba atrás, la única opción era ”nunca rendirse”. Jamás dudaba en hacer algo. Construia un mural de valentía para atacar lo que impidiera continuar. Sin embargo, somos humanos, nadie puede ser fuerte siempre y aunque los golpes de la vida te fortalecen algunas veces te dejan marcas que no quieres repetir justo allí aparece un huésped, un compañero molesto que sin querer interfiere en cada decision tomada.

Este roomate desafiante cuestionaba todo lo que tenía planeado hacer pero yo simplemente lo ignoraba, no estaba en la lista de cosas por realizar como para involucrarlo. Le restaba importancia porque da la casualidad de que las personas que hicieron caso a sus consejos terminaban muy miserables.

Un dia ocurrio algo, una ruptura de voluntad. Una mala decision provocó un derrumbe en mi vida, todo caía ante mi y en vez de levantarme como siempre, apareció aquel amigo que siempre ignoraba. Se sentó a mi lado y me dijo: ”quédate aquí. Solo por un momento, no sigas adelante”. Inyectó su veneno. Asi como un abrir y cerrar de ojos pasaba. Recorría mis venas, recorría mi cuerpo, el veneno mas poderoso, destruia todo a su paso y vaya que era rápido. Una oleada de fuertes y desgastantes pensamientos me hacían caer en un hueco profundo y acababan con mi mural de valentía.

Los descubrí, era asi, callado y sigiloso. No tenía maldad pero era peligroso, como un asesino que mata en defensa propia y mata de la peor forma. Paraliza, ataca con todo. Quizá él no quería hacerlo, quizá no era su culpa, estaba aquí por alguna razón, para evitarme sufrir mas, pero era cruel, porque me dejaba en estado vegetal, viva pero sin energía para continuar. Miedo. 

 

 

El asesino

Espejos.

Lo veo, no quiero admitirlo pero me molesta esa presencia callada viendo de reojo, queriendo encontrar algún fallo. Es inevitable no incomodarme, ignoro aquel despectivo movimiento de cabeza que hizo para hacerme sentir inferior, conozco bien ese movimiento. Sigo caminando por aquella habitación vacía que solo aturde por el silencio, pero me persigue, esta ahí justo al frente de mi. Que hacer? No encuentro salida, su mirada me molesta, me hace sentir pequeña. Observo detalladamente porque ya no me queda de otra, veo sus heridas, veo su pasado, veo su dolor y me siento identificada, entonces procedo a mover mi brazo izquierdo y el hace lo mismo, no entiendo porque me imita. Me acerco y se acerca, siento algo extraño, es parecido al dolor pero mas fuerte, lastima. Siento lastima por lo que está al frente de mi, tantas cosas malas que trae consigo pero aun asi no baja su nivel de arrogancia. Trato de retroceder pero entonces, suelta una lagrima, me preocupo, me asusto, caigo de rodillas y al frente de mi está el igual, arrodillado. Me cubre de nuevo aquella sensacion devastadora y es entonces cuando una sola cosa pasa por mi mente. No es nadie, nadie me acompaña aquí… las heridas, los defectos, no eran de ”otro”. Solo yo. Ahí estaba solo yo, mi reflejo y yo. Pasando por lo mismo, recordando lo mismo una y otra vez. Descubrí que todo lo que odio es lo que soy y asi es como cada vez quedaba mas sola, con personas iguales a mi, con personas que odiaba, con personas que me reflejaban. Espejos. 

Espejos.

Ahora las damas usan interiores

”… y es que aquello era algo increíble, nadie tenia piedad de aquel peso que ella cargaba, al contrario era visto como natural y en lugar de ayudarla la pisoteaban. Ella se canso y un día fue en contra de todo lo que la sucia sociedad dictaba, arrastro sin dudarlo los estereotipos que la hacían sentir miserable. Al final, todo el sufrimiento que ella padecía no eran mas que simples cuerdas invisibles que la ataban a ser y a hacer lo que ella no quería, se dio cuenta que era fuerte, que no dependía de ningún hombre y lo mas importante entendió que la fortaleza viene de la mente y no de lo que un simple papel, red social, gobierno y/o religión diga o afirme.”

Una mujer: la fuerza del mundo, no digo esto por ser ”feminista”, no afirmo esto por ser mujer, es simplemente una realidad que algunos no quieren aceptar. Lo resumiremos al génesis, fue una mujer quien logro que un hombre pecara. Ella inicio el caos, ella detuvo el caos, pues fue ella quien también trajo al mundo al ”salvador”. En todas partes se observa a la mujer salvando y destruyendo el mundo, me atrevo a decir que, es la mujer la única gran debilidad del hombre. Si esto es así ¿porque ellos se empeñan en colocarnos debajo?. Han pasado años y años en la lucha por la igualdad, donde todos tengamos los mismos derechos, donde todos podamos estar en el mismo escalón, se complica todo el asunto porque aun en el siglo en el que estamos, las mujeres siguen siendo discriminadas. Actuar como una ”dama”, es decir, una mujer que esta en la casa, que cuida de sus hijos, que no fuma, que no bebe, que no tiene muchos amigos hombres, que no baila exageradamente, que tiene un trabajo donde no muestra las piernas, es lo que los hombres catalogan como correcto y es como deberían ser todas las mujeres, porque es así como ellas serán ”respetadas” y ”amadas” por la sociedad, de ser esto distinto, las mujeres tendrán un castigo, la habladuría de los demás y el irrespeto de la sociedad, que sera bien merecido porque al parecer hay reglas que indican como ser una ”buena mujer”. Para contrarrestar esto, miles de mujeres optaron por hacer algo sencillo (una idea que para mi ha sido la mas acertada), hacer todo lo que los hombres hacen, puesto que si ellos lo hacen y no esta mal, ¿porque estaría mal si lo hace una mujer?, y es que, no había otra forma de hacer entender a cada inútil que quiere rebajar a una mujer, que tenemos el potencial, la energía, la fuerza, el poder, la inteligencia e incluso el físico para hacer cualquier cosa que nos propongamos igual o mejor que un hombre.

Obviamente estas actitudes de la mujer nueva, han revolucionado de cierta forma el mundo en el que nos encontramos actualmente, ahora los matrimonios no duran los años que antes duraban, puesto que existe una DAMA que no va aceptar infidelidades, existe una DAMA que tiene tantos amantes como las que le descubre a su marido, existe una DAMA que trabaja 24/7 en una oficina, existe una DAMA que prefiere pagar una niñera que cuidar a sus hijos todo el día, esperando a su esposo en casa, existe una DAMA que cuida de su cuerpo y vive en el gimnasio. Aparece una mujer que tiene la habilidad de no hacer una cosa, si no de hacer mil en un día, es un ser humano que no se cansa de trabajar no solo por el beneficio de ella, si no el de todos y es así como va creciendo un cantidad incontable de inconformidades, criticas y malas opiniones de los hombres sobre este ligero cambio en la sociedad. A la escena entra el hombre que no soporta a una mujer moderna, un machista con una ideología patriarcal que coloca a esta dama en el cuadro de puta, solo por no seguir aquellas arcaicas ”reglas” que las saco de una cajita de corn flakes de 1600. Por aquellos divorcios y aquellas relaciones que solo duraron meses, o pocos años, salen a flote las mujeres independientes, esas damas con hijos o sin hijos felizmente solteras que viven su vida construyéndose de ellas mismas, sin necesidad de un hombre que les diga que hacer o como hacerlo. Mujeres valientes.

Ahora las damas usan interiores